
En su discurso en España, Orsi advirtió por aumento mundial de consumo de energía por áreas como la IA y cómo eso impacta en las guerras
También llamó a “fortalecer” el trabajo por temas como “la seguridad”, un “derecho fundamental” y que “hace libres” a las personas.
En su discurso durante la "IV Cumbre en Defensa de la Democracia” en España, el presidente Yamandú Orsi advirtió que “la inteligencia artificial (IA), que se presenta como el gran salto productivo del siglo, consume energía a una escala que pocos están dimensionando”; y que las guerras, que tienen a la energía como disputa, repercuten en las familias de cada país por diferentes motivos. Con todo, llamó a “fortalecer” el trabajo por temas como “la seguridad”, un “derecho fundamental” y que “hace libres” a las personas.
“Nos reunimos en Barcelona mientras el mundo sostiene varios conflictos armados simultáneos que el sistema internacional no ha podido resolver ni contener. Ese es el contexto real de esta conversación sobre democracia. Y no podemos ignorarlo”. Así comenzó Orsi su discurso, que luego publicó escrito en sus redes sociales.
En su discurso, el presidente planteó que “los países pequeños no tenemos el lujo de la indiferencia” y que “cada decisión que se toma en los grandes centros de poder llega a nuestras costas sin que hayamos participado en tomarla”: “Por eso no venimos aquí a repetir consensos. Venimos a señalar lo que el consenso omite”.
Así, fue planteando diferentes “omisiones”. “Lo primero que omite es lo siguiente: el sistema internacional no está fallando ante estos conflictos. Está respondiendo exactamente para lo que fue diseñado. Y es precisamente esto lo que tenemos que cambiar. Defender el multilateralismo no puede significar defender el statu quo de 1945. Tiene que significar construir algo nuevo, algo que incluya las voces que entonces no estaban en la mesa”.
“Lo segundo que el consenso omite: es identificar a la energía como asunto determinante de nuestra época. No como problema ambiental solamente, sino como eje de la geopolítica, del desarrollo industrial y de la economía global que se está reconfigurando ante nuestros ojos. Las guerras que mencioné al principio no son ajenas a esto. Buena parte de los conflictos que el sistema internacional no puede resolver tienen a las disputas por energía en el centro. La inteligencia artificial, que se presenta como el gran salto productivo del siglo, consume energía a una escala que pocos están dimensionando. Los centros de datos que procesan el mundo digital necesitan tanta electricidad como países enteros. Y quien controle esa energía va a controlar también buena parte de la economía del futuro”, afirmó.
En ese sentido, habló de cómo repercuten las decisiones de la guerra en las personas: “Cuando vengo a esta sala y señalo lo que el consenso omite, no lo hago desde la comodidad de quien no tiene nada que perder. Lo hago sabiendo que si mañana alguna decisión tomada en un gran centro de poder se ajusta como respuesta, probablemente quienes la pagan seamos nosotros. La paga el productor uruguayo que exporta, la paga la familia que depende de ese empleo, la paga el ciudadano que confió en que su presidente viene a estos foros a representarlo como corresponde”.
Con todo, el presidente reafirmó la defensa de Uruguay por la democracia, “en un mundo inundado de incertidumbre”. Y consideró que es en ese marco que los gobiernos democráticos deben fortalecer su trabajo por áreas como la seguridad.
“Nosotros, aquí, entre personas a las que nuestros pueblos nos han conferido la responsabilidad de mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos, decimos fuerte y claro: democracia y siempre (...) Está muy claro hoy, por ejemplo, que la seguridad, como derecho fundamental, nos hace libres. Hablemos entonces de estas cosas y empecemos por reparar, entre tanto vértigo, los mecanismos que nos distinguen como sociedades democráticas: la defensa de las libertades, la lucha por la igualdad, el bienestar y la seguridad de nuestra gente. A la vez que promovemos porfiadamente el diálogo entre países distintos, con gobiernos y cultura distintos”, dijo.
“Entendiendo que la interdependencia y el multilateralismo son el único camino para evitar el desastre. Entendiendo siempre que la paz no es solo la ausencia de guerra, es también presencia de justicia”, agregó.
Fuente: Teledoce