
“Se movía demasiado”: chofer de Copsa manejaba a 110 km/h y con el ómnibus “de costado”
Los alegatos de la Fiscalía y las pericias son contradictorias en cuanto a si el vehículo circuló con fallas mecánicas.
La Justicia imputó este miércoles al chofer de Copsa, quien protagonizó un siniestro el pasado 12 de enero de 2023. El hecho ocurrió en la ruta 9, a la altura del kilómetro 93, cuando el vehículo volcó y una adolescente de 15 años —que viajaba sin sus padres por primera vez— falleció.
La familia de la menor llegó a un acuerdo reparatorio con la parte acusada, por lo que Fiscalía no solicitó la formalización de la investigación por un delito de homicidio. Pese a esto, se lo acusa de cuatro delitos de lesiones graves culposas y dos de lesiones personales culposas en reiteración real.
En el pedido de imputación leído por la Fiscalía, se abordan una serie de factores analizados por los peritos, que establecieron que el vehículo era conducido a una velocidad excesiva.
Las pericias realizadas sobre la computadora del vehículo arrojaron que, al momento del vuelco, el ómnibus circulaba a alrededor de 110 kilómetros por hora. En consonancia con esto, al menos diez pasajeros declararon que el trayecto estuvo marcado por movimientos bruscos.
De hecho, precisaron que, antes de volcar, varios de los presentes advirtieron que el ómnibus circulaba de manera inestable. “El ómnibus se movía demasiado de forma inusual”, señaló uno de ellos, mientras que otro de los pasajeros indicó: “Se bamboleaba de un lado al otro”.
Esta inestabilidad se acrecentó cuando el ómnibus comenzó a ir de costado y volcó hacia la izquierda, tras cambiar de carril. “Siento un ruido y empieza a cruzarse de senda y a darse vueltas”, añadió otra de las víctimas, según el documento de formalización al que accedió Montevideo Portal.
Varios de los pasajeros describieron que la poca estabilidad del ómnibus era corregida, en ocasiones, por el chofer. Sin embargo, en distintos momentos el vehículo se iba hacia la izquierda y, pese a esto, la velocidad seguía siendo excesiva.
Pese a los dichos de los pasajeros —que incluso se sostienen con videos difundidos en ese momento—, los informes periciales indican que la unidad no presentaba fallas técnicas.
El documento especifica que los principales sistemas del ómnibus —dirección, frenos y estructura— no mostraron desperfectos que pudieran haber provocado la pérdida de control.
Contradicción
El abogado Rafael Silva, quien defiende a varias de las víctimas y representó a la familia de la menor fallecida, entiende que el caso debe ser investigado y ha argumentado en reiteradas ocasiones que existe responsabilidad compartida entre el chofer y la empresa.
En audiencia, y a través de distintos escritos, se dejó claro que la postura de la defensa es que la empresa “toleró” el viaje en esas condiciones y permitió que la unidad partiera de la terminal.
Más allá de la fatiga del trabajador, los alegatos de clausura elaborados por la Fiscalía sostienen que los empleados enfrentan problemas estructurales, en el marco de una empresa con reiterados incumplimientos salariales y deudas laborales.
Para el Ministerio Público, no se trata de un accidente aislado, sino de la consecuencia de que el sistema falló. A esto se suma que, según los alegatos, hubo condiciones precarias y dudosas para el transporte de pasajeros el día del siniestro.
Además, se señala que las declaraciones de los testigos y los videos aportados evidencian fallas en el control del estado del ómnibus, lo que genera una contradicción con los resultados de las pericias.
Mientras los informes técnicos descartan fallas mecánicas, los alegatos de la Fiscalía hablan de una unidad en “condiciones precarias”.
Fuente: Montevideo Portal