Generales Escuchar artículo

El periplo del chapista que perdió desde un ojo hasta su trabajo por un operativo policial

Al joven de 25 años le vaciaron la cavidad ocular de un balazo de goma tras ponerse delante para cubrir a niños que estaban en la escena.

El periplo del chapista que perdió desde un ojo hasta su trabajo por un operativo policial

Al joven de 25 años le vaciaron la cavidad ocular de un balazo de goma tras ponerse delante para cubrir a niños que estaban en la escena.

Por Joaquín Symonds
joaquinsymonds

El domingo 14 de junio, Sander fue a un encuentro de autos en la zona del Parque Rivera, en Montevideo, evento que se suele organizar con cierta asiduidad y que concentra a propietarios de todo tipo de automóviles. 

Como suele suceder, pese a que la instancia está pensada solo para autos, siempre aparece algún motociclista que se suma al encuentro y que en líneas generales es bien recibido. 

Sander defiende que los encuentros suelen estar bien organizados y no son lugares donde se generen, en su experiencia, peleas entre los presentes o desmanes que precisen de la intervención policial. 

Lo anterior, argumenta el joven de 25 años, es porque los propietarios de los autos justamente lo que más quieren preservar es el estado de sus vehículos. Además, acota que las personas que van a las instancias son conocidas entre sí. 

Sin embargo, como es sabido, el domingo 14 la Policía llegó al lugar en el marco de inconvenientes que se dieron con algunos motociclistas. Sander reconoce que le llamó la atención la llegada de los patrulleros, pero restó importancia bajo la suposición de que los efectivos se irían a la brevedad. 

Según el relato del joven, el comportamiento general de los agentes actuantes fue correcto, salvo por uno, quien se bajó del patrullero, trastabilló hasta caer al suelo y luego —visiblemente enojado— comenzó a disparar balas de goma contra “cualquier persona que estuviera en frente”. 

En los encuentros muchos padres optan por ir con sus hijos que, por más de que sean pequeños, algunos ya comparten el gusto por los fierros.

En los videos que muestran los segundos previos a que la situación entre la policía y los presentes se descontrolara, se puede apreciar cómo la caída del efectivo causó risa en las personas que lo rodeaban. 

Esto último, según se aprecia, afectó al funcionario policial quien se levantó visiblemente molesto y avanzó hacia donde había un tumulto de gente. Allí, recuerda Sander, estaba junto a un compañero de trabajo y además varios padres con sus hijos. 

De hecho, uno de los menores recibió un balazo de goma en la frente, por lo que requirió intervención médica. Para ese momento, la escena ya era de descontrol total. Hubo quienes pudieron tomaron sus autos para emprender retirada, mientras que otros se quedaron filmando o mirando qué sucedía. 

Sander dice que cuando vio que el policía se acercaba a ellos, intentó frenarlo para explicarle que allí había niños pero la postura del trabajador no parecía ser la de alguien proclive al diálogo, considera el joven. 

“Yo estaba de campera gris. Cuando veo que él va a empezar a disparar, me pongo en frente y ahí recibo varios balazos de goma”, rememora a Montevideo Portal y acota que después de que terminó todo, la Policía se ofreció llevarlo a un hospital, pero él se negó. 

“Después de lo que había pasado, te podrás imaginar que lo que menos quería era subirme a un patrullero con ellos”, cuenta el hombre, quien está representado por los abogados Marcos Pacheco y Rafael Franca. 

Las balas de goma son parte de la munición no letal que tiene la fuerza policial y se utiliza, al igual que los gases lacrimógenos, como herramienta para disuadir situaciones de tensión o peleas callejeras. 

Pese a esto, los proyectiles sí generan heridas y en caso de ingresar en los ojos, hay altas probabilidades de perder la visión.

En este caso, uno de los balazos de goma ingresó en el ojo izquierdo de Sander, lo que provocó un efecto de vacío dentro de la cavidad ocular para luego generar —en el momento del disparo— un desprendimiento de la retina. 

El resultado fue que el joven de 25 años perdió la visión del lado izquierdo. Ahora está a la espera de someterse a una cirugía para que los médicos realicen un vaciamiento del órgano y coloquen un ojo de vidrio.

Con respecto a su ojo derecho, tiene la capacidad visual comprometida por lo que deberá esperar a que los profesionales evalúen cuál es la mejor solución.  

Más que la vista 

Desde ese domingo 14, la vida de Sander cambió y, él estima, que será para siempre. El joven es el único sostén económico de sus padres, dado que su padrastro sufrió un ataque al corazón hace algunos años y desde entonces —por diferentes secuelas del episodio— se encuentra postrado en una cama, mientras que su madre se ha dedicado a cuidarlo. 

Su gusto por los autos no es improvisado y Sander dedicó su temprana vida a aprender el oficio de chapa y pintura automotriz. Sin embargo, al tener un ojo menos y con el otro comprometido, debió abandonar el trabajo. 

“Yo trabajaba con polvillo, soldando, con máscaras y eso no lo puedo hacer más. La verdad no sé cómo me voy a arreglar. Este mes pedimos para pagar el alquiler el mes que viene, pero es bastante cuesta arriba porque mi familia no recibe ninguna ayuda. Mi trabajo era la ayuda”, lamenta el joven. 

Sander decidió radicar la denuncia en contra de los policías que actuaron, causa que ya está investigando la Fiscalía de Flagrancia de 12 º Turno. El penalista Pacheco manifestó preocupación dado que entiende que se trata de un caso de abuso policial, con consecuencias que en el caso de su cliente serán de por vida. 

“Nosotros no sabemos si esos policías están desarmados o no, cuál fue la cadena de mano para decidir actuar así, quién o quiénes dieron las órdenes”, añadió el defensor en diálogo con Montevideo Portal. 

Sander, por su parte, sabe que nada de lo que decida la Justicia le podrá devolver su vida tal y como era antes. Pero dice que es necesario que quien le disparó se haga responsable de sus actos. 

“La verdad no sé cómo me voy a arreglar”, repite Sander.

Fuente: Montevideo Portal

Comentarios
Volver arriba