
“Es como estar en una película”: el relato de venezolanos sobre cómo pasaron el terremoto
Ciudadanos del país caribeño contaron a Montevideo Portal cómo vivieron los sismos que sacudieron al país y causaron centenares de muertes.
El terremoto que sacudió a Venezuela el pasado miércoles 24 de junio, y que dejó al menos 164 muertos y cerca de un millar de heridos, sorprendió a millones de personas en medio de un feriado nacional. Mientras continúan las tareas de rescate y la evaluación de los daños, venezolanos que vivieron el sismo en primera persona relataron a Montevideo Portal el miedo, la incertidumbre y las horas posteriores a uno de los movimientos telúricos más fuertes registrados en los últimos años.
Armando, un periodista local, estaba paseando a su perro en un parque de Caracas cuando comenzó a temblar. “Me agarró el terremoto en un parque que está detrás de mi casa. Fue una experiencia realmente muy tremenda”, contó. Ante el movimiento, buscó refugio en una cancha deportiva al aire libre mientras el suelo seguía sacudiéndose.
En su edificio los daños fueron menores. “Solo un muro que se cayó desde la azotea y dañó dos motocicletas estacionadas abajo”, relató.
Una vez pasado el momento más crítico, dijo que su prioridad fue reunir a toda la familia. “Mi hija, que vive con su pareja, la trajimos para acá, en función de estar todos juntos, buscar previsiones de cualquier cosa, porque la verdad es que todavía estamos viviendo réplicas”, manifestó, en una videollamada grabada a las 15:30 (hora local, 16:30 de Uruguay) de este jueves.
También destacó la reacción de la población frente a la emergencia: “Este es un país muy resiliente, que ha padecido severas crisis económicas […] Entonces la gente tomó la batuta, la conducción del proceso de rescate. La respuesta del Estado ha sido progresiva y la zona afectada está declarada zona de desastre”, afirmó.
Ximena y Erik se encontraban conduciendo por una autopista rumbo a la casa de los padres de él, a quienes visitaban desde Estados Unidos, cuando comenzaron a sentir las primeras sacudidas.
“Lo primero que se me viene a la mente es que se pinchó una rueda o hay una falla mecánica”, recordó Erik.
Solo unos metros más adelante comprendieron lo que ocurría. Al llegar al semáforo, vieron que los demás autos empezaron “a moverse de lado”, mientras que la gente comenzó “a salir a la calle”.
“Ahí empiezas a ver que hubo un temblor”, recordó él.
Afortunadamente para la pareja, y para el padre de 93 años, los daños fueron menores en la zona donde estaban, pero al recorrer la ciudad sí pudieron apreciar algunas consecuencias del sismo. “Había dos torres iguales y una se había derrumbado y la otra no”, recordó Ximena, y agregó que también observaron parte de la fachada de un centro comercial desplomada.
Consultados respecto a cómo vivieron las horas posteriores a los dos sismos, indicaron que estuvieron marcadas por el nerviosismo y la incertidumbre. “No dormimos bien”, manifestó ella, y dijo que, al despertarse en la mañana de hoy, recibieron un “aluvión” de noticias, de “familiares que no sabes si están, si no están… Son demasiadas variables y poco tiempo para procesar todo lo que está sucediendo”, reconoció.
“No es fácil de manejar”, admitió. Ximena añadió también que sus vuelos debieron ser reprogramados, ya que tenían previsto irse este jueves.
Además, ambos advirtieron sobre la circulación masiva de desinformación en redes sociales. “Empieza a haber mucha información, videos hechos con inteligencia artificial y falsas noticias alarmistas”, señalaron.
Al intentar describir la sensación que les dejó la experiencia, Ximena resumió: “Es como estar en una película, no te lo crees, que esto pudo suceder y que yo estaba ayer al lado de ese edificio que se derrumbó”.
“Fue de menos a más”
Elizabeth también estaba en Caracas. Como era feriado y además se disputaban partidos del Mundial, se encontraba mirando televisión cuando comenzó el movimiento.
“De pronto siento cómo se estremecen las paredes. Fue de menos a más, de menos a más, y desde el centro de la tierra empieza a moverse como un espiral, de abajo hacia arriba”, describió.
El primer temblor hizo caer el televisor, copas, platos y un ventilador. Pero todavía quedaba otro. “No nos habíamos recuperado del susto y empieza el segundo, que fue más fuerte. La casa tembló mucho más”.
La reacción fue inmediata.
“No sé si es el protocolo correcto, pero el sentido común indicó ‘salgan a la calle’ y esperemos qué pasa”, expresó.
Minutos después se cortaron la energía eléctrica e internet, lo que dificultó conocer la magnitud de la tragedia. “Se sabía que era grave, pero no tan grave. Estuvimos más de una hora sin servicios”, narró. Esta incertidumbre se mantuvo durante toda la noche y volvió “muy complicado” comunicarse con familia o amigos, apuntó.
Según explicó, muchas personas decidieron no volver a sus viviendas. “Mucha gente decidió quedarse fuera de sus casas y durmieron en plazas públicas o en sus vehículos. Algunos, los más valientes, regresaron a sus casas”, relató Elizabeth a través de una llamada.
Fuente: Montevideo Portal